Cauces de identidad
Hexagrama 49: cambiar el mundo desde dentro ¿Podemos leer con todo el cuerpo? Hay cambios que no se dejan moldear como ideas. Empiezan como una sensación. Un nudo en el estómago. Calor en el pecho. Tensión en la mandíbula. La necesidad de tener razón. O esa prisa por terminar, por empezar, por responder… El Hexagrama 49. Ko —La revolución (La muda)— puede leerse así: como el momento en que una forma de estar en el mundo se queda estrecha en el cuerpo . No sirve ya. Aprieta. Irrita. Y pide otra piel. Porque una identidad, además de rondarnos la cabeza, se instala en el tono muscular con el que miramos, hablamos, nos defendemos. La identidad es también un gesto. El nacimiento de un río: el borde que protege… y el borde que encierra Toda identidad empieza como un borde necesario. Un “yo” que se forma como centro de experiencias y sentido. Ese borde puede ser sano: da coherencia, permite vínculo, permite acción. Pero a veces el borde se vuelve armadura . Y entonces el cue...