El tamaño del mundo
“La historia puede cambiarse, y se cambia apropiándose de ella, comenzando con el destino de los niños.” — Loris Malaguzzi Hay momentos en que la vida eleva su intensidad. Las diferencias se vuelven más visibles. El cuerpo reacciona antes que la mente. Se acelera la sangre. La respuesta quiere salir de inmediato. En ese instante aparentemente insignificante se decide más de lo que imaginas. La intensidad no es el problema. El dilema aparece con la contracción en el cuerpo. Cuando no sabemos sostener lo que sentimos, reducimos el mundo. Simplificamos. Dividimos. En el pico de la emoción todo parece urgente. En el punto bajo del valle todo parece definitivo. En ambos casos la percepción se estrecha. Sin embargo, entre lo que sentimos y lo que hacemos existe un intervalo . Cuando reconocemos este espacio la experiencia puede ensancharse. Si aprendemos a atravesar la emoción sin actuar desde la contracción , la respuesta cambia. Y cuando la respuesta cambia, cambian las relaciones y la fo...