Sin presencia no hay resonancia
Solo quien se sabe marea deja de inventarse orillas. @daoforma La experiencia humana —este movimiento incesante entre lo que fuimos y lo que estamos siendo— nunca ha sucedido en el vacío, sino en una arquitectura viva de tensiones y polaridades. Con frecuencia, recurrimos a sistemas geométricos para traducir lo inefable a un lenguaje que nos permita abrazar lo que Es, sin asfixiarlo con nuestro intelecto. Tras quince años de observación del despliegue del potencial humano con la lente del Mandala del Rave , mi fascinación no ha cesado un sólo día: la precisión con la que estos códigos — genéticos, primigenios, ancestrales — orquestan nuestra bioforma revela de manera asombrosa que, lejos de ser producto de un accidente biológico, somos orquestados por itinerarios vibratorios que acontecen gradualmente. Si poníamos el foco a principios de febrero — por el tránsito del Sol — en el inicio del Cuarto de la Iniciación, está semana h...